Madrid, 13 de mayo de 2026 — La seguridad en carretera da un nuevo paso en Europa. A partir del 6 de julio de 2026, todos los vehículos que se matriculen por primera vez deberán incorporar sistemas avanzados destinados a prevenir distracciones al volante y a proteger a peatones y ciclistas frente a posibles atropellos.
La medida forma parte de la normativa GRS2 (General Road Safety 2), impulsada por la Unión Europea, que continúa ampliando la obligatoriedad de los Sistemas Avanzados de Ayuda a la Conducción (ADAS), considerados clave para reducir la siniestralidad en carretera.
Entre los sistemas que pasan a ser obligatorios se encuentran el sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor (DDR-ADR) y el sistema avanzado de frenado de emergencia para peatones y ciclistas (AEB-PCD). Ambos ya eran exigidos desde 2024 para la homologación de nuevos modelos de turismos, pero ahora se extiende su uso a todos los vehículos de primera matriculación.
El DDR-ADR, evolución del sistema DDR, está diseñado para detectar signos de distracción o fatiga en el conductor. Utiliza cámaras y sensores capaces de analizar la posición de la cabeza, los movimientos oculares y la dirección de la mirada. Su objetivo es reducir los accidentes relacionados con el cansancio, la somnolencia o las distracciones, factores que en 2025 estuvieron presentes en una parte significativa de los siniestros mortales en vías interurbanas en España.
Por su parte, el sistema AEB-PCD es una evolución del frenado automático de emergencia, centrado específicamente en la protección de usuarios vulnerables como peatones y ciclistas. Este asistente actúa ante el riesgo de colisión inminente, activando el frenado de forma automática si es necesario. Según las estimaciones, este tipo de tecnología podría reducir hasta un 30 % los atropellos a peatones y un 45 % los accidentes con ciclistas, consolidándose como una herramienta clave para mejorar la seguridad en entornos urbanos e interurbanos.
Luces de freno intermitentes
Además, la Unión Europea continúa ampliando estas medidas con nuevas normativas que entrarán en vigor en 2026. Entre ellas destaca la obligatoriedad de incorporar luces de freno intermitentes adaptativas en los vehículos nuevos a partir del 7 de julio de ese año. Este sistema busca reducir las colisiones en cadena, activando un parpadeo rápido de las luces de freno en frenadas bruscas a velocidades superiores a 50 km/h, con el objetivo de mejorar la reacción de los conductores que circulan detrás.
ABC Tráfico